Saulo, el hombre que iba en caza de los discípulos de Jesús, rodó por tierra mientras una intensa luz lo dejó ciego por tres días. “Saulo, Saulo, ¿por qué me persigues?”, tronó una voz de algún lado. Aunque estoy a años luz de ser Pablo de Tarso, pues apenas soy Eduardo de Mollendo —y muy…
Categoría: Opinión
Crear Opinión y hablar de la vida no es fácil, más en estos ensayos donde exploro las experiencias más sublimes que me ha tocado vivir
La risa, remedio infalible
Uno de los pasatiempos que nunca he dejado, desde muy pequeño, es el de la lectura. De niño, antes del Internet, leía casi todo lo que caía en mis manos, aunque muchas veces no entendía nada. ¿Quién puede entender Espergesia, de Vallejo, con menos de 10 años? Otro de mis juegos solitarios era el de…
María Estuardo de Stefan Zweig
Esta es la tercera biografía novelada que leo de Stefan Zweig, la de María Estuardo. Leí antes la de Fouché (dos veces) y la de María Antonieta. En mi ranking personal, Zweig está en mi top 10 de mejores escritores universales. Este libro sobre María Estuardo narra la trágica y azarosa vida de una mujer…
Iglesias Vs. Ciencia, en un mundo de pandemias
La actual pandemia del coronavirus COVID-19 nos lleva a confrontarnos con diversos temas, como la infraestructura en salud, la actuación del Estado, la economía mercantilista, hasta la realidad —en algún momento futurista y apocalíptica— de las guerras bacteriológicas. Un tema que me ha venido a la mente, a la luz de unas lecturas que hice…
Los bares de mi vida
Nunca fui un buen bailarín. Lo he intentado, pero tengo dos pies izquierdos —lo que simbólicamente cae bien en mí, tildado habitualmente de “rojete”—. Así las cosas, al no saber bailar, creo que me hice un conversador de aceptable performance. Desde las inmensas preguntas sobre la vida y la muerte, hasta la cháchara graciosa y…
Mi viejo pequeño Larousse
En las marcas de dedos en las páginas de mi diccionario puedo aún ver las gruesas manos de mi papá. No solo recordarlo, sino que casi puedo verlo, como el mensaje de la Princesa Leia a través de su pequeño robot, como un holograma. Lo veo arreglar el Toyota Corolla que teníamos, barbicrecido y con sus tatuajes de marinero inveterado, y lavarse luego las manos llenas de grasa con detergente (Ña Pancha, para ser más exactos). Ya que la grasa del auto del no sale fácilmente de las manos, luego marcaba sus dedos en las páginas cuando tomaba el libro para resolver los crucigramas.
