papel arrugado

EL PAPEL ARRUGADO

En la “victimización” tan absurda inventada por la Doña Nadie con la ayuda de su abogadillo Gates, me extrañó que un gran quantum de periodistas y opinólogos refirieran que el suceso ocurrió hace 2 meses, cuando en realidad eran cuatro. Eso duró como una semana tanto en diarios, como en la televisión.

Por Dennis Falvy

También se armó la controversia de quién habría ganado el estropicio. Unos decían que la Doña, pues con ello había trastocado los nuevos trascendidos de su comportamiento irregular, otros que ella se había puesto en el ojo de la tormenta de una relación que pocos conocían. Es decir, su relación con el exgerente de Antalsis, Rodrigo Arosemena.

Pero hay algo que nos llamó más a la razón. La performance del abogadillo de la Doña. Ha salido en cuanto medio ha podido, y hasta ha escrito en el decano de la prensa, ese grupo periodístico que es acusado por Humala de ser concentrador de medios y de moverle el piso presidencial que debiera estar plano. La prensa tomó nota que entre una declaración de este abogadillo y la de Doña Nadie respecto a si había habido una reunión con Arosemena, la Doña dijo que ni en pintura, pero el abogadillo dijo que sí. En un set de televisión trató de enredar a su interlocutora, pero no pudo evitar quedar como mentiroso, pues de la otra forma la mentirosa era la Doña. El abogadillo saca argumentos de la manga, señalando que es una especie de lisura, un abuso que hayan pasado a la Doña a calidad  de investigada. Para ello miente, saca sus argumentos legales, dice que ya se le ha investigado por fiscalía 2 veces y cuanta estupidez señalan los abogados defensores en todo el mundo sean sus clientes culpables o no. Asimismo, inventa que los Humala son la flor de ahorradores, pues solo cuando estuvieron en el extranjero —mandados por el entonces gobierno de turno— ahorraron más de US$ 100,000. Sin embargo, no presentó ninguna prueba, cosa que él reclama siempre a la contraparte. Para colmo, la Doña Nadie le escribe al El Comercio tres páginas (“le escribe” es un decir) quejándose de una editorial y sale en un canal de cable a recitar lo que le monitorean terceros, pero en verdad no convence. El estribillo que se usa en la “novela” ya cansa. El Comercio respondió a mediados de la semana pasada. Dijo cosas puntuales. Que no habían podido referir en su primer editorial al tema de que en la citación no se precisaban los hechos para pasar a la Doña a investigada, pues al abogadillo no le había aún dado luz verde su “clienta” al pedido que le remitieran la consiguiente notificación a El Comercio. A renglón seguido le señalaron que en momento alguno habían señalado tema alguno relacionado a la prescripción del suceso acaecido 4 meses atrás y que más bien esta especie de “pathos griego” era una versión N. 2 de victimización de una persona histriónica. Es decir, tras cuernos palos y por ello la gente ya está harta de lo que el abogadillo esgrime como defensa legal. Es decir, ¿por qué la Doña de una vez por todas no trasparenta sus cuentas si es que dice que todo está ok?

En rigor, el abogadillo abusa del hecho fáctico de que en la prensa hay un montón de reporteros ignorantes, quienes poco saben de “práctica parlamentaria” que es algo sumamente convencional y sin duda están presionados para buscar el titular o la primicia que le exigen sus directivos y, en su confusión al informar, confunden al populorum.

Para colmo, tenemos un presidente que donde va aburre hasta el cansancio con su “Nadine ya viene” y la pone como la santa paloma y, claro, para él un chocolates de US$ 250 marca Godiva, es poca cosa. Qué tal razudo.

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El caso es que este caballero ya no gobierna. Parece ignorar la crisis externa de la que muchos países están alerta. Y también parece que no reacciona ante el portazo de su premier que mandó al diablo su admiración por el malogrado Chávez y el horroroso absurdo de traer a colación a Carlos Andrés Pérez para explicar la crisis venezolana. Ni qué decir de la barbaridad que expresó contra el nadador que fue acusado de drogarse. La rectificación posterior fue casualmente una situación de papel arrugado.

A todo esto asoma Urresti, que es un mete pata increíble. Este buen general jamás aprendió el tema del papel arrugado al que me he referido. Una vez que eso pasó, ni aunque lo planches queda como antes. Así que un montón de mujeres le deben de tener repulsión porque el tipejo las insultó cuando se las daba de bacán haciendo sus nefastos tuits; y eso de que se arrepiente y pida perdón, de que una portátil que él llevo para su primer día de juicio por autor mediato del caso Bustíos haya insultado y provocado a la viuda es casualmente un aspecto del tipo “papel arrugado”.

Eso es lo que tampoco entiende la Doña Nadie. Y es que era casi imposible siquiera sospechar que esa mujer que se vendió como interesada en los más pobres se iba a comportar como una nueva rica. Ojo que en la famosa entrevista de la revista Cosas quiso que salieran los hijos. Alguien le dijo que nones. Allí parece que aún tenía asesoramiento sensato. Pero con lo que hemos visto en sus últimos actos, de hecho uno de los culpables es el abogadillo Gates. ¿Será Favre el otro? Si es así, a este no hay que colocarlo de testigo si cabe invitarlo a la famosa Comisión Belaunde Lossio. De frente hay que tenerlo de investigado. Cuando Gates pregunte el por qué y diga que se está vulnerando el debido proceso, la respuesta debe ser lacónica y muy clara: “Porque nos da la gana”. Porque las malditas leyes peruanas han permitido recurrentemente la impunidad y que gente con una serie de ‘anticuchos’ no responda para ocultar sus tropelías. El papel no debe arrugarse. Debe estar como el original, para que todos puedan leerlo. Basta ya de parloteos “gatesianos”, que la verdad dan vergüenza y coraje. El país, por este tipo de cosas y porque la gente elige absurdamente a sus gobernantes, está a la deriva. No hay derecho. Esto tiene que acabar. Los únicos que posiblemente ganan son los medios de comunicación que a causa de estas tropelías, llenan sus espacios y obtienen rating.

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