PPK y Keiko

PPK Y EL SÍNDROME DE ESTOCOLMO

“A mi modo de ver, PPK estaría experimentando una suerte de ‘Síndrome de Estocolmo’ explicado por el segundo motivo: teme más a la Justicia que al propio fujimorismo, y ha desarrollado un vínculo afectivo hacia él. Lo que deduzco, es foto del momento actual. Pues ya, desde hace tiempo, PPK era fujimorista. Sin embargo, a esta hora, nuestro escaso presidente vive secuestrado por el fujimorismo.”

Por: Eduardo Abusada Franco


Era 1973, exactamente un 23 de agosto. Un día cualquiera en el Banco de Crédito de Estocolmo (Suecia), hasta que Jan Erik Olsson decidió que era momento de asaltarlo. Tomó cuatro rehenes, empleados del banco: tres mujeres y un hombre. Extrañamente, los rehenes terminaron protegiendo a Olsson de la Policía. El psiquiatra sueco Nils Bejerot desarrolló el concepto de ‘Síndrome de Estocolmo’ a raíz de este episodio. Es un impulso psicológico en el que los secuestrados suelen manifestar un vínculo afectivo con sus captores. Se puede dar por las horas de intimidad compartidas, y si el secuestrador no ha procedido con violencia. También, cuando los rehenes temen más a la autoridad, es decir, a las fuerzas del orden (policía, militares, escuadrones especiales, etc.) que al propio secuestrador.

A mi modo de ver, PPK estaría experimentando una suerte de ‘Síndrome de Estocolmo’ explicado por el segundo motivo: teme más a la Justicia que al propio fujimorismo, y ha desarrollado un vínculo afectivo hacia él. Lo que deduzco, es foto del momento actual. Pues ya, desde hace tiempo, PPK era fujimorista. Sin embargo, a esta hora, nuestro escaso presidente vive secuestrado por el fujimorismo. Desde el mismo momento en que salió el flash que anunciaba su victoria sobre Keiko, el nuevo presidente ha sido capturado por los naranjas. Lo tienen constantemente contra la pared con el tema de la vacancia, censuran a sus ministros, le dicen de todo con sus sicarios periodísticos, lo quieren llevar de las orejas a declarar al Congreso, ahora van por su esposa Nancy, etc. Keiko ni siquiera lo saluda hasta ahora por su elección.

Ante todo ello, PPK simplemente baja la cabeza, y es más, da declaraciones protegiendo al fujimorismo, criticando incluso la labor de la Fiscalía al allanar los locales de Fuerza Popular. Bien sabe PPK que existe una división de poderes, y no puede entorpecer el trabajo del Poder Judicial siendo él cabeza del Ejecutivo.

Así las cosas, PPK ha desarrollado el ‘Síndrome de Estocolmo’ por el grupo que lo tiene capturado. ¿Por qué, si ellos actúan con violencia hacia él? Ya lo dijimos. Porque teme más a la autoridad, a la Justicia, que al propio fujimorismo. Debe tener rabo de paja, pues si caen ellos, él también.

Nota: Publicado en Diario Uno el 13.12.2017

 

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