DINI

LOS OJOS DE LA (NA)DINI

Tras el misil periodístico que lanzó mi compadre Américo Zambrano en Correo Semanal (tanta falta le hace este periodista a la revista a Caretas), los ojos de todos vuelven sobre la nebulosa Dirección Nacional de Inteligencia (DINI).

Decenas de miles de búsquedas de información sobre bienes patrimoniales (empresas, autos, casas, etc.) de cientos de ciudadanos, entre empresarios, políticos y periodistas, se hicieron desde la DINI. En la jerga de inteligencia, esto se llama “rastreo”. La pregunta es obvia, ¿para qué y por qué? Para tratar de encontrar alguna idea, anotemos algunas consideraciones:

1) La DINI depende funcionalmente, de acuerdo a su Reglamento de Organización y Funciones, del Presidente de la República, y está adscrita a la PCM.

2) “Sus funciones están dirigidas a actividades que garanticen la vigencia de los derechos humanos, la soberanía nacional, promover el bienestar general y proteger a la población de las amenazas contra su seguridad,  en especial aquellas provenientes de la organización del crimen organizado y terroristas que amenacen la vigencia del Estado Democrático”, señala el serio portal Laley.pe.

3) La información recabada por el rastreo, en cierta manera es pública, pues se encuentra en las bases de datos de los Registros Públicos. Para un ciudadano cualquiera, cada búsqueda representa unos S/. 7 por ficha o partida. Es decir, si tienes 3 propiedades, serían S/. 21.

4) Los periodistas hacen también este tipo de búsquedas, es cierto; pero con un fin cuando están investigando algo o a alguien inmerso en un ilícito. Pero en el caso de la DINI, la pregunta se repite: ¿qué investigaba?

5) Hacia finales del 2010 la DINI firma un convenio con SUNARP, por el cual está última le otorga un usuario y clave para realizar búsquedas en su base de datos por internet. Se entiende que esas búsquedas —para producir inteligencia—  están enmarcadas dentro de las funciones y fines de la DINI ya señalados.

6) Luego, con Víctor Gómez ya como jefe de la DINI (quien fuera ‘promo’ de Humala y le abriera las puertas de Toquepala en el teatral ‘locumbazo’), solicita dos accesos más.

7) El usuario de donde se hacían las búsquedas reveladas por Zambrano pertenece a la Dirección de Contrainteligencia de la DINI. Es más, se conoce la computadora misma desde donde se hicieron las búsquedas a través del IP (que es como una placa para identificar la máquina) que se tiene registrado.

8) Ana Jara, quien anda obsesionada con su “apu” Ollanta, y es cabeza de la PCM y, por ende, responsable política de la DINI, ha dicho que lo realizado es parte de labores de contraingelitengia. Sin embargo, para esas las labores, al menos respecto a los funcionarios púbicos que también han sido ‘rastreados’, existen sus declaraciones juradas.

9) Es más, dichos ‘rastreos’, en todo caso, deben realizarse si se tienen indicios razonables de la comisión un delito, como narcotráfico, terrorismo, lavado de activos, crimen organizado, etc. Por ejemplo, entre las búsquedas figura el ‘chino’ Dany Tsukamoto. La fecha de las búsquedas respecto a él, coincide cuando trabajamos juntos en la revista Velaverde y el ‘chino’ reveló el tema de los audios del ‘narcoindultado’ Brasil, quien dispara fuerte en esos contra un exministro del gobierno humalista.

10) Se nota que las búsquedas no han sido aisladas ni al azar, o buscando a algún supuesto sospechoso autor de un ilícito. Por los registros, se ve que es un trabajo constante de rastreo que se inicia desde las 8 am hasta las 6 pm, en horario de oficina, es decir, con gente específicamente dedicada a ello. Además, las búsquedas son por bloques y con un patrón. Por ejemplo: tal día los periodistas de tal medio, tal día los periodistas de tal otro medio. Es decir, que es evidente que se armaban carpetas básicas de información de cientos de ciudadanos.

11) Es conocido también que en esta gestión la DINI aumentó considerablemente su presupuesto en gastos reservados, lo que se conoce como ‘plata negra’; y de la que nunca se sabe bien en qué se usa.

La duda persiste, ¿por qué y para qué sirven tales carpetas? ¿Para extorsionar gente al mejor estilo del ‘Doc’? Algunas de las versiones que me han llegado señalan que Víctor Gómez simplemente se “loqueó” y quería ser el Edgar Hoover peruano, y que por eso lo separaron del cargo. Sin embargo, Gómez despachaba con la PCM e informaba directamente a su ‘promo’ Humala. Difícil creer que haya estado actuando por su cuentan tanto tiempo.

 Por Eduardo Abusada / sígueme en @eabusad  / Publicado en diario Karibeña el 21.03.15

Columna 21.03.15 la DINI

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