Seleccion cantando himno

GRACIAS MUCHACHOS

(…) Hace poco más de dos años, Perú empató con Venezuela en Lima. Estábamos octavos y Ecuador lideraba la tabla con nueve puntos más que nosotros. Parecía que la historia se repetía y otra vez volveríamos a terminar hundidos en el fondo de la tabla. ¿Entonces alguien hubiera imaginado que Perú iría al mundial y Ecuador no? ¿Alguien hubiera imaginado que tendríamos equipo para competir contra cualquier selección? ¿Alguien hubiera pensado que Francia —con todas sus estrellas— nos iba a ganar solo con lo justo? (…)

Por: Yuri Rodríguez Vásquez

Luego de 36 años de ausencia en los mundiales, Perú llegó a Rusia 2018 con muchas ilusiones y con grandes expectativas, quizá demasiadas. 15 partidos consecutivos sin perder, el regreso del capitan Paolo Guerrero y un consenso respecto al buen juego y la fortaleza mental del equipo, nos llevó a poner la valla muy alta. Hoy, tras dos dolorosas derrotas, despertamos del sueño, tristes, apenados, pero —pese a todo— no decepcionados. Y si bien la cuota de suerte que jugó para nosotros en las eliminatorias, no se puso la blanquirroja en este Mundial, a este nivel de competencia uno, dos errores te cuestan el partido, los puntos, la prematura eliminación.

Hace poco más de dos años, Perú empató con Venezuela en Lima. Estábamos octavos y Ecuador lideraba la tabla con nueve puntos más que nosotros. Parecía que la historia se repetía y otra vez volveríamos a terminar hundidos en el fondo de la tabla. ¿Entonces alguien hubiera imaginado que Perú iría al mundial y Ecuador no? ¿Alguien hubiera imaginado que tendríamos equipo para competir contra cualquier selección? ¿Alguien hubiera pensado que Francia —con todas sus estrellas— nos iba a ganar solo con lo justo?

El equipo de Ricardo Gareca nos devolvió la alegría, la confianza, pero, sobre todo, el amor propio como un colectivo. Esta selección logró la efervescencia de lo que es “Perú”, los motivos patrios, nuestra cultura, el redescubrimiento de nuestro himno y el regalo de inmureables postales que quedaran imperecederas en nuestros recuerdos.

Ojalá que Gareca pueda quedarse y que este gran paso hacia adelante no sea un hecho aislado. Se viene la copa América 2019 y, si todo sigue encaminado, tenemos razones para pensar en ganarla.

En cuanto a nuestra sociedad, parafraseando a Vallejo, esperemos que la resaca de todo lo celebrado, lo gritado y lo sufrido se empoce en nuestra alma y nos sirva para tratar de unir a nuestro país, y no solo en torno a un balón.

¡Vamos Perú!

 

 

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