Productores de papa

El Paro agrario y la Soberanía Alimentaria

“Frente a las actuales demandas de los agricultores, el mismo Estado que implementa las políticas neoliberales poco o nada puede hacer para darle solución real a sus efectos colaterales. Si los campesinos reclaman precios justos, créditos bancarios, protección de las cosechas, el Estado peruano solo les puede ofrecer paliativos tal y como el Ministerio De Agricultura plantea al ofrecer comprar el excedente de la producción de papa. El Estado en su raíz se encuentra atado de manos por la misma Constitución, de la que podemos mencionar el artículo 44 y el 58, en donde se limitan las funciones del Estado para intervenir en la producción y el mercado.”

Por: Juan Ravines Barragán

Cuando se habla de soberanía alimentaria  se enfatiza el derecho a la alimentación, el derecho a que los pueblos produzcan sus propios alimentos y el deber de los Estados de proteger sus mercados internos y fomentar la producción segura y saludable. Este concepto fue expuesto por primera vez durante la Cumbre Mundial sobre la Alimentación realizada en Roma en  1996,  a modo de crítica y propuesta alternativa frente a las consecuencias que la implementación de las políticas de libre comercio habían traído para el sector agrario y la producción alimentaria; tales como la destrucción de la producción nacional de diversos países, la concentración de grandes extensiones de tierras en pocas manos, la utilización de transgénicos y la depredación y contaminación  de los recursos naturales.

En el Perú, el modelo de libre comercio con la desregulación del mercado ha ocasionado que a la fecha “casi un tercio de los cereales, cerca de la mitad de las leguminosas y más del 50 % de las grasas y aceites que consumimos”1 provengan del exterior, por lo que no es de extrañar que ahora la importación de la papa sea uno de los móviles del paro agrario convocado en diversas regiones del territorio nacional. En otras palabras, la realidad de nuestro país no puede estar más alejada del ideal de la “soberanía alimentaria” y seguirá siendo así siempre y cuando  las estructuras económicas y jurídicas se mantengan intactas.

Frente a las actuales demandas de los agricultores, el mismo Estado que implementa las políticas neoliberales poco o nada puede hacer para darle solución real  a sus efectos colaterales.  Si los campesinos reclaman precios justos, créditos bancarios, protección de las cosechas, el Estado peruano solo les puede ofrecer paliativos tal y como el Ministerio De Agricultura plantea al ofrecer comprar el excedente de la producción de papa. El Estado en su raíz  se encuentra atado de manos por la misma Constitución, de la que podemos mencionar el artículo 44 y el 58, en donde se limitan las funciones del Estado para intervenir en la producción y el mercado.

Las últimas movilizaciones de los productores agrarios son parte de un creciente desborde de demandas insatisfechas  a las que ya  no se les puede dar solución dentro de la misma estructura amparada en la Constitución del 93. Es necesario recuperar el concepto de Soberanía Alimentaria, pero dentro del debate por una nueva Constitución, para una política agraria y alimentaria en beneficio de los campesinos y de todos los peruanos.

  1. http://www.larevistaagraria.info/sites/default/files//revista/LRA178/LRA178_Comercio_seguridad_alimentaria.pdf

Comenta en Facebook

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *