ENTREVISTA A ALFREDO THORNE, JEFE DEL PLAN DE GOBIERNO DE PPK.

El músculo no duerme

“Fagocitado Thorne, momentáneamente el Congreso se ha dado por satisfecho y el Ejecutivo ha sentido que le han birlado dos alfiles (Sa­avedra y Vizcarra), un peón (González) y una reina (Thorne). Cierta­mente, el tablero políti­co no pinta bien y la estrategia debería redirigirse en 180 grados si es que no quieren acercarse al jaque mate antes del tiempo reglamentario. Así como fue desleal inaugurar restaurantes privados la víspera de la interpelación a Saavedra, ha sido cla­morosa la ausencia de uno de los aúlicos voceros del ppkausismo, que ni siquiera se asomó a votar en el Con­greso. Así, jamás Thorne tendría ninguna oportunidad.”

Por: Aníbal Quiroga León

Se produjo la irremisible renuncia del ex ministro Thor­ne luego de que el Congreso le rehusara la cuestión de confianza solicitada. Fue la mejor manera, dentro de lo malo, de cumplir con la papeleta luego de que la cen­sura era una amenaza inminente a raíz del traspié po­lítico incurrido en la celada del Contralor General de la República al grabar traicioneramente su conversación y luego propalarla en la prensa.

El Congreso podría haberle perdonado el eviden­te error. Sin duda. No era un tema cualitativo sino un tema cuantitativo: cantidad de votos. El gobierno, sus ministros y asesores no han terminado de asimilar que tienen una clamorosa minoría que es —además— disper­sa, variopinta y desuni­da por los más disími­les intereses. Así jamás podrían pasar con éxito por las horcas caudinas del Congreso.

Fagocitado Thorne, momentáneamente el Congreso se ha dado por satisfecho y el Ejecutivo ha sentido que le han birlado dos alfiles (Sa­avedra y Vizcarra), un peón (González) y una reina (Thorne). Cierta­mente, el tablero políti­co no pinta bien y la estrategia debería redirigirse en 180 grados si es que no quieren acercarse al jaque mate antes del tiempo reglamentario.

Así como fue desleal inaugurar restaurantes privados la víspera de la interpelación a Saavedra, ha sido cla­morosa la ausencia de uno de los aúlicos voceros del ppkausismo, que ni siquiera se asomó a votar en el Con­greso. Así, jamás Thorne tendría ninguna oportunidad.

La mayoría en el Congreso le ha mostrado el músculo al Gobierno. Ha demostrado que ese músculo no duer­me. Y ha evidenciado que pretende usar ese músculo durante todo el periodo de este Gobierno, lo que casi podría llevarle a la inacción absoluta, la crisis política, económica y el favorecimiento de condiciones absur­das para el 2021 para que termine favorecido un outsi­der de izquierda y, como el cangrejo, volver a retroceder otros veinticinco años. Y, de nuevo, volver a empezar.

En la mayoría del Congreso, la inicial idea de compar­tir las responsabilidades de gobierno en el Ejecutivo ha sido descartada absolutamente. Pero, ello que puede ser un cálculo político partidario, puede terminar afec­tando a todo el país en su conjunto.

Sin embargo, es aún tarea pendiente el tender los necesarios puentes de entendimiento básico entre Ejecutivo-Legislativo. Se requieren de hábiles líderes políticos con verdadero liderazgo (no con frases alti­sonantes o insultantes que se consideren “inteligen­tes”). De no hacerse, seguiremos asistiendo a la tóm­bola política en que el juego de “tumbalatas” se irá trayendo abajo, uno a uno, a sus ministros.

[Tomada de diario Exitosa]

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