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DESCONTROLADO

“Al margen de su azarosa elección en los estertores del gobierno anterior, cuando el presidente Humala creía que hacía una jugada maestra dejando a un Contralor General de la República por 7 años afín a sus alicaídas huestes, rápidamente el Contralor traicionó esa designación apuntando al corazón del exgobierno de Ollanta Humala. Sus asesores dan fe de ello.”

Por: Aníbal Quiroga León

El Contralor General de la República (CGR) ha avanzado en su trompicada carrera tumbándose a uno de los emblemáticos ministros del  gobierno, además de vicepresidente, antes siquiera de que se cumpla un año de gestión gubernamental.  Todo un mérito.

Al margen de su azarosa elección en los estertores del gobierno anterior, cuando el presidente Humala (OHT) creía que hacía una jugada maestra dejando a un CGR por 7 años afín a sus alicaídas huestes, rápidamente el CGR traicionó esa designación apuntando al corazón del exgobierno de OHM.  Sus asesores dan fe de ello.

Luego ha tratado de desmarcarse de la anterior gestión del CGR, a quien se acusa de pasividad y de que los ratones se pasearon entre sus piernas. Traicionando a su mentor, ha tratado de demostrar que él no es así, de manera que además del control ex post, ha insistido en un control ex ante, de gestión, acompañando el funcionamiento de la burocracia estatal, sobre todo en materia de contrataciones, haciéndose protagonista de la gestión púbica. Ahí está el resultado.  Esa no es función del CGR según la Constitución.

Ahora se ha tumbado a un ministro que era pieza importante del Ejecutivo antes de haber cumplido un año.  Lo que no logró hacer el Congreso mediante una censura, lo ha hecho el inefable CGR.  Imaginamos su risita al enterarse del alejamiento de Vizcarra, a pesar de haber planteado “calmar las aguas” ya que esa renuncia ha sido un efecto no querido —no calculado— por el CGR respecto del informe del aeropuerto de Chinchero.

Ahora también ha propuesto un proyecto de ley para dejar sin defensa a los funcionarios a quienes la ley se la garantiza a condición de ser absueltos por autoridad jurisdiccional. El razonamiento es perverso y de lógica jurídica inversa: como las investigaciones de la CGR son infalibles y sus informes impolutos y hace rato la CGR desea que constituyan “prueba preconstituída” (irrefutable por el juez), para qué se van a defender ante nadie si ya han sido hallados culpables por la CGR y eso no cambiará(¿?).

Eso es irregular y una clara arbitrariedad. Lo afirma el primer ex Presidente del Tribunal Superior de Responsabilidades Administrativas (TSRA), segunda instancia del procedimiento administrativo sancionador creado por la propia CGR y que ha revisado muchísimos de esos informes, mal estructurados, con flagrantes errores de tipificación y yerros jurídicos que violaban frontalmente el debido proceso, garantía constitucional y derecho fundamental.

Esa postura es —además— francamente inconstitucional, ya la CGR quiere sustituir y subordinar a todas las autoridades del país, incluyendo al Congreso, al Ministerio Público y al Poder Judicial, a quienes se les sustraería la facultad de juzgar y la capacidad de valorar una prueba administrativa de parte, a la que se quiere dar una infalibilidad mayor que una Bula papal haciendo reinar la pura arbitrariedad.  El absoluto descontrol.

[Nota: Tomada de diario Exitosa. Esta columna fue escrita apenas un poco antes de que salga a la luz la noticia de que el Contralor Alarcón estaba de manera irregular metido en un caso de compra y venta de autos, y un audio presionando a otro a funcionario]

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