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¿AÚN NO TE HAN LLAMADO?

“Eso es lo que mata nuestra política. La gente no es buscada ni por su calidad, ni por su capacidad, ni por su preparación, a despecho de lo que siempre se esgrime y dice en todas las campañas, sin excepción. Son buscados por ser cercanos al amigo, estrechos colaboradores de los colaboradores, amiguísimos de la mano derecha y oferentes de una lealtad que luego se verá entibiada conforme pase el tiempo y cambien los vientos. Sin partido ni institucionalidad, el movimiento político se convierte en un club de patas no necesariamente afín entre sí que empezará a fracturarse conforme afloren los intereses y las sempiternas mezquindades”.

Por Aníbal Quiroga León

En estos días de efervescencia poselectoral, es deporte nacional desentrañar quiénes serán los nominados para el Ejecutivo de PPK y, sobre todo, quién será su primer presidente del Consejo de Ministros. No deja de llamar la atención la fruición con que la clase política, alimentada por la prensa, desea decodificar los enigmas de PPK en la conformación ministerial. Se podría pensar que se quisiera determinar cuál será la línea a seguir o cuál el derrotero a emprender. Pero lo que en verdad sucede es que se desea adivinar esos nombres para —por un lado— empezar el canibalismo político lo más prontamente posible rebuscando entre los esqueletos, propios y ajenos, escondidos en sus clósets y —por el otro— para quemar la nominación de los prematuramente adivinados, lanzando otros nombres.

Es una noria que se mueve inexorablemente en cada recambio ministerial y, con mayor razón, ante un cambio de gobierno, lo que poco ayuda a nuestra frágil institucionalidad democrática. Como provenimos de una sociedad de raigambre virreinal, los chismes y las bolas están a la orden del día. Lo mismo ocurre con el desfile de currículum de quienes son vendidos, o se venden a sí mismos, como futuros ministeriales. No son pocos los que sueñan, se ilusionan y se prueban ante el espejito el ansiado fajín ministerial sintiéndose imprescindibles en el círculo de confianza de PPK y sus adláteres.

Por ello, la pregunta de cajón que en los mentideros políticos resuena como sonsonete es: ¿Aún no te han llamado? Si te han llamado del entorno de Mechita, o del grupete de Vizcarra, y de la collera de Gilbert estás en algo. Si no lo han hecho, estás en nada. No pasa nada contigo y deberás contentarte con ver el recambio ministerial en la TV de la sala de tu casa y no desde el Hemiciclo o el Salón Dorado como protagonista de la noticia. Esa es la diferencia: ser protagonista de la noticia o testigo amargado, silente y envidioso de la noticia.

Hay puntos intermedios en las escalas hacia el poder. Está la influencia de Susana, que es cercanísima. Chacho, que sin duda alguna lleva la vocería del grupo político, antaño con Toledo, hogaño desgañitándose por PPK, fungiendo como su principal actor político y alfil del nuevo gobierno PPKausa. Juanito, gran operador político de filuda lengua que habiéndose ceñido el fajín con Toledo, hizo oportuno mutis y abandono de una nave semihundida convirtiéndose en una political stars de PPK.

Eso es lo que mata nuestra política. La gente no es buscada ni por su calidad, ni por su capacidad, ni por su preparación, a despecho de lo que siempre se esgrime y dice en todas las campañas, sin excepción. Son buscados por ser cercanos al amigo, estrechos colaboradores de los colaboradores, amiguísimos de la mano derecha y oferentes de una lealtad que luego se verá entibiada conforme pase el tiempo y cambien los vientos. Sin partido ni institucionalidad, el movimiento político se convierte en un club de patas no necesariamente afín entre sí que empezará a fracturarse conforme afloren los intereses y las sempiternas mezquindades.

¿Y la patria? ¿Y la nación? ¿Y el gobierno del Bicentenario de la patria? Bien gracias. Primero mis apetitos, mis filias y fobias, luego mi familia, siguiendo por mis intereses y finalmente, si alguito queda, para la sociedad a la que se prometió de todo en la campaña, pero a la que pronto se abandonará una vez consolidado ese poderoso afrodisíaco que es el poder.

Hay que confiar en que, precisamente, la no experiencia partidaria de PPK, su larga y exitosa experiencia empresarial que de consuno otorgan una natural inteligencia, preparación y la sabiduría de sus años le permita alejarse de estos pequeños intereses, permitiéndole hacer un gran gobierno que será para beneficio de todos y no de unos cuantos aventureros de última hora.

Entretanto hay que dejar de esperar la llamada de Mechita, Susanita, Chacho, Juanito, Martín, Gilbert o cualquier otro que se irrogue la titularidad del círculo de la confianza, dejando a PPK en la potestad de nombrar en su momento a quien deba hacerlo por sus capacidades y contribución, para lo que no le corre prisa alguna. Los apresurados (CV en mano) serán los desesperados interesados en su cuota del poder y los medios que quieren ganar primicias y necesitan llenar las notas de cada día

Nota: Tomado de la revista Velaverde del 27.06.2016

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