Sergio nota Elvis

Por qué votaré por Sergio Tejada

Este 29 de noviembre son las elecciones de Unidad Democrática (UD) y no solo votaré por Sergio Tejada, sino que dedicaré todo el tiempo que pueda, hasta ese día, a promover su candidatura.

Por Elvis Mori Macedo

Mi apoyo a Sergio está mediado por dos aspectos importantes en mi vida: mi compromiso con los de abajo, porque soy uno de ellos; y mi definición política sobre quién es el verdadero adversario, es decir, los que quieren continuar el perverso modelo neoliberal este 2016. Entre otros factores, mi decisión descansa en las siguientes consideraciones:

1. Es un apoyo afirmativo: No voto por Sergio para hacer la contra a otros, sino que voto por lo que representa, en complemento, no para excluir.

Voto por Sergio porque creo que su presencia contribuye a una representación mayor contraria al orden neoliberal. No es difícil percatarse de que los proyectos y liderazgos que existen hasta el momento —chicos, grandes, nuevos y tradicionales— todavía suman poco respecto al poder que se requiere para ser una alternativa viable ante la gente este 2016.

En tal sentido, apoyo a Sergio con el convencimiento de que su presencia suma a otros sectores, distantes de las tradicionales lógicas de las izquierdas. Mi opción es unitaria, comprensiva de las contradicciones, pero muy clara sobre cuál es la batalla principal.

Por ello creo que deben unirse todos los mejores activos de UD, el Frente Amplio, Perú Libre y los otros espacios regionales; y ponerse en la misma orilla líderes como Verónika Mendoza, Gonzalo García, Claudia Coari, Marco Arana, organizaciones sociales y toda la suma de los “antis” que están cansados de lo mismo pero que todavía no encuentran una salida creíble en estas elecciones.

2. Por la continuidad de una tradición: Ya que Sergio se ha preocupado por afirmar una corriente, un modo de comprender la política dentro del campo “nacional-popular”.

Hace muchos años encontré en lo nacional-popular el sustento más próximo de mis ideales. Por ello colaboré activamente con Gana Perú, junto a Sergio y varios amigos de la misma generación que hoy lo apoyamos. Reconozco que pese a la traición de Humala, las pulsiones de esta tradición se mantienen siempre abiertas a la construcción y las contingencias de la historia.

3. La renovación que va más allá de las edades: Sin duda hay una compatibilidad generacional. Los que acompañamos su candidatura somos casi de la misma ‘promo’, y como generación noventera, venimos de un momento singular en la región y en el país, que nos permitió (no sin pocas marcas traumáticas) elaborar las nuevas y viejas batallas de una manera distinta a las generaciones pasadas. Así como algunos se sienten comunes hablando de Izquierda Unida y la trova, nosotros nos sentimos comunes hablando del No al ALCA, UNASUR, médicos cubanos, pueblos indígenas, zapatistas, cocaleros, foros sociales, Conacami, agendas de las mujeres, LGTBs, Nirvana, Chacalón, etc. Todo ello es parte de nuestro marco común, con el que hemos construido nuestros idearios políticos.

Y si bien dentro de esos lazos no dejan de haber distancias de extracción y origen social, que seguramente serán abordadas abiertamente, estas no pueden ser obstáculos para unir todo lo que somos y lo que tenemos en este periodo electoral. Al menos no ahora.

4. Protagonismo desde abajo: Porque el trabajo de Sergio, al menos en los suburbios populares, ha sido siempre en la concepción del protagonismo nacional-popular: pelea por los sin techo; títulos de propiedad; agua y desagüe en los cerros; regulación para los informales; luchas ambientales y desarrollistas en las provincias rurales; etc. Es decir, Sergio ha estado en las preocupaciones del 70% de peruanos, de la patria plebeya.

Afirmar un liderazgo que permita insistir en este esta dimensión abigarrada del pueblo, contribuirá a seguir abriendo y peleando el espacio para que los sectores no tradicionales del progresismo peruano se representen a sí mismos, sin tutelajes y con liderazgos propios.

La refundación del campo popular debe tener como base el ingreso político de las nuevas expresiones, como los movimientos hip-hops, El Panfleto, los barracones, los pulpines de las zonas, y todos estos síntomas de algo nuevo que se abre espacio, y que no entra en las escaramuzas biológicas del “progresismo”.

5. Arraigo latinoamericano: Sergio es parte de la trayectoria popular de los últimos quince años de cambios en la región. Como él, y varios amigos más reunidos a través de su candidatura, formamos parte de las canteras integracionistas claramente opositoras al neoliberalismo.

Cuando la arremetida de los medios y los sectores más conservadores, de izquierdas y derechas, trataron de desprestigiar, como todavía lo hacen, cualquier referencia al “chavismo latinoamericano”, esta generación militante contribuyó en mantener un contrapeso político que ha permitido, pese a todo, continuar con un discurso geopolítico e integracionista en el espacio de izquierdas. Para nosotros, nuestro norte es el sur.

No he tratado de hablar sobre los valores de Sergio en el sentido más “humano”, porque no tengo duda de su probidad y coherencia. Más bien, creo que he tratado de insistir en el sentido político de mi apoyo, en la dimensión del sujeto y la historia.

Concluyo diciendo que si bien existen hartas distancias en los espacios de izquierdas que se pelean por representar a los de abajo, las más de las veces estas distancias —revestidas de “objetivización” de la política— camuflan narcicismos poderosos que gozan de descalificarse y diferenciarse, instalando una moralidad encima de otra, disputas en las que también estuve involucrado. Lección aprendida. La historia enseña.

No estamos exentos a ser gobernados por nuestros egos, más aún en países como el nuestro, pero nada de ello puede ser una muralla que nos impida ponernos de acuerdo para enfrentar un escenario adverso. Nada de lo que hay es lo suficientemente fuerte para evitarnos afrontar juntos este momento político. Nos necesitamos.

Nota del editor: Este 29 de noviembre son las elecciones primarias abiertas de Unidad Democrática para elegir a su candidato presidencial. Puede votar cualquier persona llevando su DNI. Sergio Tejada tiene el número 8. Los locales de votación serán dados a conocer en las redes sociales como en https://www.facebook.com/sergiotejadapresidente/

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